Enviado por Angel Avellaneda Ber5telli el 09 de Diciembre de 1999:
En respuesta a: AVELLANEDA VUELVE enviado por RAFAEL BERMÚDEZ RODRIGO el 26 de Noviembre de 1999:
Es de obligada cortesía responder a quien me interpela y alienta; razón suficiente para estas breves líneas, que te escribo a vuelapluma.
Ya que indirectamente aludes a un tiempo pasado en el que recibías mis clases de filosofía, quiero hacerte notar (cosa de la que te habrás percatado) que las lecciones de estricta filosofía académica difieren notablemente de la filosofía cuando ésta sale a la calle. Me refiero, evidentemente, al valor que tiene el saber y el razonamiento filosóficos para tratar problemas que surgen en nuestro entorno convivencial y nos afectan muy directamente, tales como los que se plantearon a lo largo del diálogo que mantuve con el Observador. Cierto es que -como decía nuestro Ortega y Gasset- la filosofía no tiene como finalidad resolver problemas, sino plantearlos. Esto podrá parecer a algunos sorprendente, por no decir inútil. Pero esta es la naturaleza de la filosofía; para dar respuestas unívocas y "utiliaristas" está el conocimiento tecno-científico. Un ejemplo trivial lo encontramos en la notable diferencia que hay entre resolver el problema de la longevidad física y, por tanto, retrasar nuestra muerte biológica, y plantear el problema del sentido de la existencia y buscar posibles respuestas. Si la filosofía tiene alguna utilidad no es, precisamente, la de la medicina. Como tampoco, por seguir con los ejemplos, la filosofía resolverá los problemas de la política, pero puede contribuir a aclarar de manera crítica nuestras ideas y concepciones sobre la sociedad y el Estado, como así mismo proponer los principales valores políticos que puedan convertirse en fines de gobierno. Sólo si los "profesionales de la política" fueran mejores conocedores de la teoría política, y no meros tecno-burócratas, quizá pudiéramos todos beneficiarnos del pensamiento filosófico. Pero bueno, no deseo extenderme dando una clase de filosofía.
Sobre tu petición para que vuelva, no encuentro asunto en "Plaza Pública" ni veo la ocasión propicios, por ahora, para animarme a intervenir. No obstante, quiero interpretar por lo que manifiestas que no han sido inútiles mis intervenciones en este foro como para reclamar mis palabras, que no son, por otra parte, tan sabias. Un saludo y hasta pronto.
Nota.
Disculpa que aproveche esta carteo casi privado para responder a las alusiones de que he sido objeto sobre mi marcha de estas páginas. No tengo la sensación de haber sido echado de ellas, aunque por un momento estuve por abandonar cuando me pareció notar cierta "descortesía intelectual" en el Observador. Cuando me retiré lo hice porque para mí el diálogo estaba agotado por el camino que se conducía. En cualquier caso, no deseo ser objeto de polémica. Por ello solicito a las personas implicadas que no me utilicen, aunque sea con la mejor intención, en sus públicos enfrentamientos. Pero, también, es mi deseo agradecer el reconocimiento que, ya sea en estas páginas como de "viva voce", me han expresado por mis escritos algunas personas o me han invitado a volver. Gracias a todos.